El Ejemplo a Seguir

 

Es claro el ejemplo que todo ser debiera seguir:

el del amar y fluir.


¿Te sientes libre?

¡Pues vuela y goza sin fin!

¿Te sientes preso?

¡Pues rompe las cadenas y déjate fluir!


No hay barrera posible,

por más que nos quieran decir.

Si tú no alimentas al miedo,

él te dejará ir.


No hay soledad en el camino,

que siempre hay solución en el vivir;

siempre un alma compañera

que tenderá su mano hacia ti.


No mires entonces la apariencia,

no mires el color,

no mires la religión o la ciencia

que inspira tal obra de amor.


Mira tan sólo la mano,

pues detrás de ella está el amor,

y los frutos de un buen árbol,

sólo pueden ser de gran frescura y dulzor.


Pon ilusión en la vida,

pon confianza y amor.

Da todo lo que llevas dentro,

ofrécete como un don.


Eres un instrumento,

único en su forma y color,

único en su melodía,

tono y vibración.


¡No dejes sin tu música al mundo!,

que necesita de ese tu don.

Y si piensas que no tienes nada,

sé tú y verás cómo sale lo mejor.


Llevamos un arcano escondido,

pensando “para mejor situación”,

pero no hay mejor situación ni momento

que el que ahora tienes en tu expresión.


Peregrino de este mundo,

tan ávido de amor,

tan necesitado de tu música,

tan falto de corazón.


Y todo por tenerlo guardado,

de nuevo, “para mejor ocasión”.

Comienza tú ese camino, esa melodía,

y anima a los de alrededor.


Sólo con escuchar una nota,

podrán en resonancia vibrar

y así se irán sumando instrumentos

hasta una gran orquesta formar.


La unión hará la fuerza,

que en esta ocasión es amar,

es el verse en descubierta

y sentir que ése es el propósito de tu caminar


tocar y tocar tu instrumento,

tocarlo sin cesar,

ofreciendo el más bello concierto

a todo aquel que lo quiera escuchar;


hablando de oportunidades,

de tesoros escondidos en el interior,

hablando de las más bellas realidades

que hacen de cada ser, algo único y maravilloso en la Creación.